• Fernando Carrasco

Smileat, las gominolas que han supuesto un desafío para Nestlé y Hero

La semana que viene, Smileat lanzará una gama de productos en los que lleva trabajando dos años: cereales a base de legumbres y aperitivos de fruta que pretenden competir con las gominolas por su textura y sus ingredientes naturales. Triboo es una marca que la empresa está a punto de lanzar con el objetivo de eliminar los azúcares de la dieta de los niños (sus cereales apenas tienen tres gramos por cada 100, mientras que suelen contener más del 20% o el 25%, y los snacks se componen únicamente de puré de manzana y de fresa elaborado mediante la cocción de la fruta y sin otros ingredientes).


Se trata de una apuesta innovadora de la empresa, que se fundó en 2015 para revolucionar el mundo de la alimentación infantil promoviendo una alimentación saludable. "Nacimos con el compromiso de cambiar la categoría a través de productos naturales y la simplicidad de los ingredientes", dice Alberto Jiménez San Mateo, cofundador junto a Javier Quintana. Smileat ya se ha enfrentado a multinacionales como Nestlé y Hero, líderes en alimentación infantil. "Operamos en un mercado en el que hay pocas marcas que produzcan sólo productos ecológicos, sobre todo alemanas y francesas, y ya tenemos un volumen de negocio superior al de ellas, somos los líderes en este segmento. Competimos con Hero y Nestlé, que se han subido a la ola de los productos ecológicos y sin azúcar", afirma el responsable de Smileat, que espera que su facturación alcance los 4,2 millones de euros este año, tras un aumento del 35% respecto al año anterior. También espera alcanzar el punto de equilibrio por primera vez después de alcanzarlo en 2020.

La idea de negocio se concibió cuando Jiménez vivía en Dublín y trabajaba en Microsoft. Había enfermedades en su familia y, tras investigar su origen, llegó a la conclusión de que se debían a la dieta. Al mismo tiempo, nació su primer sobrino y vio que la dieta de los niños contenía almidones, sales y otros productos añadidos. Se embarcó en la investigación para desarrollar alimentos para bebés que fueran tan naturales como los que se preparan en casa. Él y su socio tomaron sus ahorros de 40.000€ e hicieron realidad el proyecto Smileat. Le siguieron cuatro rondas de financiación, la primera de familiares y amigos por 140.000 euros y la última por 1,8 millones de euros liderada por Creas el pasado mes de junio, con la participación de otros fondos de impacto: el Quadia y el Tech Transfer Agrifood de Clave Capital.


"Empezamos con poco. Con seis sabores de comida para bebés y ahora tenemos más de 30 referencias: tarritos, papillas, snacks, infusiones, cereales...", explica. El año pasado facturaron 3,2 millones de euros y obtuvieron un resultado de explotación positivo en un sector en declive por el descenso de la natalidad. "En 2020, los alimentos para bebés cayeron un 15%, pero los productos ecológicos, que suponen el 20% del total, crecieron un 1%", afirma. "Somos el sector que más crece y estamos ganando cuota de mercado", añade.


El comercio electrónico a través de la web, que creció un 180% en 2020, y las ventas en grandes superficies como El Corte Inglés, Alcampo y Carrefour, están dando alas a esta joven empresa, que está presente en 3.500 puntos de venta y que pretende utilizar los casi dos millones de euros que ha conseguido de inversores de impacto para innovar y lanzar nuevos productos como la gama Triboo. Además, pretende seguir ganando cuota de mercado a los grandes del sector y desarrollarse a nivel internacional. Jiménez explica que la atención se centra en el sur de Europa, especialmente en Portugal, "pero también estamos en los mercados de Oriente Medio".


El éxito de sus recetas no tiene secretos, sólo "productos de primera calidad elaborados con ingredientes procedentes de la agricultura y ganadería ecológica española de proximidad". Sin espesantes, colorantes, sales ni azúcares añadidos", subraya. Tienen 26 empleados y subcontratan la producción a Navarra.

4 visualizaciones0 comentarios