• Jose Luis Díaz

Los transtornos alimenticios han aumentado exponencialmente durante la pandemia

Los cuerpos esculpidos se muestran en las redes sociales. Mensajes que evocan la necesidad de hacer ejercicio y comer sano para no rendirse. Viajes a la nevera que evocan sentimientos de culpa. El último año y medio de la pandemia ha sido un gran caldo de cultivo para los trastornos alimentarios (TCA), según coinciden pacientes y expertos. Un hecho que ha afectado tanto a las personas que ya los padecen y cuya situación se ha agravado -según la Fundación Fita (organización dedicada a la prevención, educación y conocimiento de los problemas de salud mental), hay aproximadamente 400.000 en España, 300.000 de ellos jóvenes adolescentes- como a las muchas personas que están en riesgo de padecerlos y que finalmente los desarrollan. En un momento en el que es difícil acceder a un sistema sanitario desbordado por la crisis provocada por el metal, los expertos señalan que el número de ingresos hospitalarios por TCA ha aumentado un 20% durante la pandemia.


Lluna Iglesias (18 años) ingresó en el hospital Sant Joan de Déu de Barcelona este mes de junio por anorexia restrictiva, que padece desde los 12 años. Su madre, Flors Moreno, se queja: "La teníamos programada antes de la pandemia, pero fue muy tarde, así que Lluna llegó muy mal". Moreno denuncia esto: "Los casos de salud mental son los menos y peor atendidos". Según la OMS, es uno de los ámbitos más descuidados de la salud pública. Según Ita Salud Mental (una red de centros especializados en el tratamiento de la salud mental), el 16% de las personas con problemas de salud mental no están diagnosticadas y más del 30% no reciben el tratamiento que necesitan. Para Nina Bozzo (21 años), "el encarcelamiento fue una vuelta atrás". Padecía un trastorno del espectro autista no especificado (síntomas incompletos de anorexia nerviosa o bulimia nerviosa) desde los 14 años, y el confinamiento fue una complicación en su proceso de recuperación. "Vigilé lo que comía y aumenté mi actividad física. Intenté controlar lo que había en el interior porque el exterior estaba fuera de control", admite.

Iglesias y Bozzo representan una realidad que afecta a miles de personas. Carmen Angosto, psicóloga sanitaria de En Mente Psicólogos, explica que "los casos ya diagnosticados se han agravado y el número de nuevas consultas se ha multiplicado. No podemos hacer frente". ¿Anorexia mental, bulimia, trastornos alimenticios? Las urgencias están muy extendidas. Angosto encuentra una razón: "Cuando se limita la cantidad de estímulos en el apartamento, en la habitación, en las pantallas, hay más espacio para las obsesiones". Eduard Serrano, coordinador de la unidad de TCA del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, coincide con Angosto: "Los casos existentes han empeorado, y los nuevos, que son más numerosos que antes, son más graves porque no se detectaron a tiempo."


El 90% de los afectados siguen siendo mujeres. Según Ita Salud Mental, entre el 4 y el 5% de las chicas de 12 a 21 años padecen TCA en España. También ha disminuido la edad de inicio de los trastornos. "Algunos niños empiezan con ocho o nueve años", dice Angosto, y añade un retrato del perfil más típico de un afectado: "Una chica de 15 años, de clase media-alta, con buenos resultados académicos. Psicológicamente, son mandones, perfeccionistas, exigentes consigo mismos, rígidos". Pero, según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia, cada vez hay más hombres, especialmente chicos jóvenes, que sufren TCA, y su portavoz afirma que el número de consultas sobre variantes del trastorno se ha triplicado en los últimos meses.


Para Toni Mejías (37 años), vocalista del grupo Los Chikos del Maíz, fue difícil entender y aceptar que padecía anorexia. "No pensé que pudiera afectar al sexo masculino", razona. En su libro Hambre: mi historia frente al espejo (Aguilar, 2021), publicado el pasado mes de mayo, explica su lucha contra la enfermedad. Mejías cuenta las experiencias que le marcaron y le hicieron más propenso a sufrirlo: "Ser el gordito en un grupo de amigos, no ser bueno en los deportes, pasarlo mal con las chicas...". Volver es la última canción que lanzaron Los Chicos del Maíz: 'Es una canción que me debía a mí mismo. Escrito en ese camino de vuelta. Volver a conocerme, volver a encontrarme, volver a ser", escribió Mejías en su perfil de Instagram. "Sé que puedo volver a entrenar mi cerebro, igual que una vez lo estropeé y lo dañé", asegura. Sin embargo, él mismo lo admite: "En marzo de 2020 estaba en mi mejor momento emocional y físico en años y ahora me vuelvo a sentir mal".


Aunque el origen de los TCA es "multifactorial", Angosto confirma que "tiene mucho que ver con las redes sociales, la cultura de la imagen corporal, el culto al cuerpo y la sexualización de los niños". Y, subraya, "se trata de trastornos muy graves que, en el peor de los casos, pueden conducir a la muerte del paciente". Un final dramático que afecta al 5% de las personas con anorexia.






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