• Fernando Carrasco

La aplicación del 15% en el impuesto de sociedades afectará a las grandes compañías

El tipo mínimo del 15% del impuesto de sociedades que se incluirá en el proyecto de presupuestos para 2022 sólo afectará a las grandes empresas: sólo se verá afectado un 1% que representa el 60% de los ingresos fiscales. Sin embargo, tendrá un impacto limitado en las arcas publicas. El tipo mínimo se aplicará a la base imponible, según confirmó el martes la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la mayoría de estas empresas ya pagan más de ese porcentaje.


Según las últimas estadísticas de las declaraciones anuales consolidadas del Impuesto de Sociedades correspondientes a 2018 publicadas por la Agencia Tributaria, el tipo medio efectivo que pagan estas empresas sobre la base imponible es del 21,5% y si el cálculo se hace sobre los beneficios, el tipo medio es bastante inferior: 9,5%.

La construcción que el Gobierno tiene previsto aplicar se ajusta, según diversas fuentes gubernamentales, a la prevista en el proyecto de ley de presupuestos de 2019 que no fue aprobado en el Congreso. Ese régimen preveía un suelo fiscal del 15% para todas las empresas pertenecientes a grupos o con una facturación anual superior a 20 millones: 12.247 empresas, que representan el 0,7% de los más de 1,5 millones de empresas que declaran el impuesto.


En concreto, hay 5.521 grupos consolidados, que representan la mitad de la facturación de todo el mundo empresarial y casi el 60% de los beneficios, pero sólo el 32% de los impuestos que pagan todas las empresas. Las multinacionales españolas tributaron a un tipo impositivo efectivo medio sobre los beneficios del 5,26% en 2018; para las más grandes, con ingresos superiores a 1.000 millones de euros, fue del 4,22%. Sin embargo, el tipo efectivo medio sobre la base imponible es mucho mayor: el 19,3% para todos los grupos. Esta cifra es más de cuatro puntos porcentuales superior al límite inferior defendido por el Gobierno.


La diferencia entre ambos tipos se debe a que la base imponible se determina tras aplicar varios ajustes al resultado contable positivo, es decir, al beneficio. Esto se debe a que los beneficios que las empresas reciben de sus filiales en el extranjero están casi exentos de impuestos en España, aunque en estas jurisdicciones el tipo impositivo nominal es inferior al que se aplica aquí -el 25 %, que se eleva al 30 % para los bancos y las empresas de hidrocarburos-. En 2019, la exención de la doble imposición ascendió a 153.080 millones (casi 123.000 millones de los grupos). Las empresas también pueden compensar bases imponibles negativas de periodos anteriores, que en 2019 ascendieron a 26.620 millones.


El presupuesto de este año limitó la exención de dividendos y ganancias de capital en el extranjero del 100% al 95%. La previsión de recaudación contenida en las facturas es de 473 millones para este año y de 1.047 millones en 2022.








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