• Fernando Carrasco

Europa sólo puede avanzar si se contiene a los extremistas de todas partes.



La derrota de Estados Unidos en Afganistán representa un punto de inflexión en la evolución de las relaciones internacionales. Como resultado de la precipitada retirada, países como China y Rusia han encontrado una nueva grieta en la rivalidad estadounidense. Pekín ya ha dado los primeros pasos para establecer relaciones más estrechas con el nuevo régimen talibán. Arshin Adib-Moghaddam, profesor de la Universidad de Londres y autor de "¿Qué es Irán?", analiza las implicaciones que la retirada de las tropas internacionales de Afganistán puede tener en términos geopolíticos..,


Desgraciadamente, ni el Reino Unido ni Estados Unidos serán los principales actores externos en Afganistán, donde operan los talibanes, ya que China y Rusia ya están entrando en este terreno estratégico. Afganistán será un importante espacio geopolítico para su Corredor Norte-Sur y la nueva Ruta de la Seda. Este es el proceso de "eurasianización" que expuse en mi último libro "¿Qué es Irán?". En cuanto a los objetivos logísticos a corto plazo, tanto el Reino Unido como Estados Unidos están comprometidos con los talibanes para sacar a sus ciudadanos del país y reunir información sobre posibles ataques terroristas. Actualmente no existe ninguna alternativa.


Como cualquier otra entidad política, los talibanes se componen de diferentes partes, desde los moderados hasta los extremistas. La única diferencia con los movimientos más convencionales es que el ala extremista considera el terrorismo una estrategia legítima. Este tipo de política representa un peligro global, como ya sabemos y como nuestros hermanos en España nos lo vienen recordando desde, al menos, los atentados terroristas en el tren de Madrid. Aquel 11 de marzo, estaba de gira de conferencias en España y vi el dolor y la tristeza con mis propios ojos. También fue el resultado de las políticas fallidas del presidente Aznar. La guerra contra el terrorismo, promovida por George W. Bush y Tony Blair, ha causado mucho daño tanto en Irak como, de forma bastante horrible, al pueblo de Afganistán.


Hace tiempo que asistimos a la desaparición del breve momento "unipolar" que caracterizó la hegemonía estadounidense tras la desaparición de la Unión Soviética en 1990. Hoy, incluso historiadores conservadores como Neil Ferguson reconocen el fin de "América" tal y como la conocemos. De hecho, los cambios demográficos en Estados Unidos pueden ser incluso más profundos que el cambio en el sistema internacional, pues dentro de dos o tres décadas el país tendrá una población mayoritariamente "hispana" que lo convertirá en un país latinoamericano. Sin duda, vivimos en un orden mundial radicalmente diferente. Las regiones desempeñarán un papel aún más importante y Asia se convertirá en el centro principal. Europa debe desarrollar una estrategia global que implique un equilibrio positivo y equilibrado con las demás potencias mundiales y hacer aún más hincapié en la diplomacia en aras de la paz mundial. Europa sólo puede prosperar si se suprimen los extremistas en todas partes.





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