• Fernando Carrasco

España ha vuelto a la senda de la victoria en el Mundial, pero las dudas persisten.

La victoria de Grecia sobre Suecia (2-1) permitió a España depender de sí misma para ir directamente a Qatar 2022, a pesar de no despejar las dudas sobre su juego.


Desde el minuto 32 del partido contra Kosovo, España volvió a apostar por conseguir un billete directo para el Mundial de Qatar. Y no fue porque los de Luis Enrique dieran un espectáculo de fútbol y goles en Pristina, al contrario, pasaron muchos apuros y volvieron a ser el equipo débil en ambas áreas que puede superar a rivales menores. La falta de calidad de los delanteros de Kosovo evitó el desastre y Grecia hizo el resto, ayudando considerablemente a España con una victoria sobre Suecia en Atenas. Ese resultado (2-1), con goles de Bakasetas y Pavlidis para los griegos y de Isak para los nórdicos, permite a España volver a tener la clasificación para Qatar si gana los dos partidos que le quedan en noviembre.



El tropiezo de ayer de los suecos compensa el empate que los de Luis Enrique cedieron a Grecia en casa en marzo, y significa que aún pueden resolver la derrota de la semana pasada en el Friends Arena de Solna devolviendo el golpe a los nórdicos en el último partido de la fase de clasificación, el 11 de noviembre en La Cartuja de Sevilla.


El tiempo de descanso permitirá al equipo nacional afrontar el parón de octubre con el objetivo de ganar el título de la Liga de Naciones, que se decidirá en Roma en formato de Final a cuatro. España se enfrentará a Italia en semifinales el 6 de octubre, y el ganador se enfrentará a Bélgica o Francia por el trofeo.


De este modo, acudirán al próximo Mundial y lo harán con su destino en sus manos, aunque las decisiones de Luis Enrique siguen generando dudas. Una vez más, ha insistido en alinear a Marcos Llorente en la posición de defensa exterior, a pesar de las opiniones de todos y del propio jugador. Y una vez más, hizo muchos cambios con respecto al once georgiano que funcionaron. En los tres partidos de este parón, sólo fueron titulares Unai Simón, Laporte, Ferran y Carlos Soler. Las cuentas salen, pero las dudas persisten y los males fueron admitidos por Luis Enrique: "Ha sido un trabajo duro", admitió, "es lo que hay, hay máxima tranquilidad y aquí nadie gana cuatro partidos seguidos."


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