• Fernando Carrasco

El presidente francés apuesta por la seguridad ciudadana ante las elecciones presidenciales.

Macron ha anunciado que aumentara el presupuesto de la policía y que la seguridad será una de sus prioridades.


Francia tendrá más policías en las calles, mejor formados, con más recursos y presupuesto -incluidos nuevos uniformes- y sujetos a menos burocracia. Sin embargo, también serán objeto de una mayor vigilancia, ya que los casos de abusos y delitos racistas han dejado a algunos ciudadanos con una "confianza debilitada" en quienes se supone que les protegen. Tras meses de conversaciones con representantes de la policía y expertos, el presidente francés, Emmanuel Macron, expuso este martes sus planes para reforzar y modernizar la policía en un ambiente preelectoral en el que cada gesto o discurso se interpreta como un mitin de campaña.


Hablar de seguridad y de la reforma de la policía nunca es fácil, y menos aún en Francia, que se calienta antes de las elecciones. Macron sabe que el tema de la seguridad y las promesas de apoyo a las fuerzas del orden están entre los temas favoritos de la derecha de todo el espectro, especialmente de la persona que los sondeos de opinión han identificado como su principal rival en las elecciones presidenciales de abril, la líder de extrema derecha Marine Le Pen. El macronismo, a pesar de que el presidente aún no ha anunciado oficialmente su candidatura a la reelección en el Elíseo, ve otro enemigo al que puede derrotar también en la derecha: Xavier Bertrand, uno de los principales rivales conservadores, que el martes no dudó en criticar las palabras de Macron como un "discurso de candidatura" de alguien que "ha dedicado todo su mandato a la seguridad."


"La seguridad no es sólo una cuestión de nuestras fuerzas de seguridad. Es un deber, un asunto propio de nuestra nación, un bien común, la primera de nuestras libertades", defendió Macron en un discurso en la escuela nacional de policía de Roubaix, en el norte del país.


Pero no se trata sólo de una obsesión por la seguridad. El año pasado, Francia fue uno de los países que vivió las protestas más fuertes contra el racismo y la violencia policial tras la muerte del afroamericano George Floyd en Estados Unidos a manos de un policía blanco que lo detuvo, un caso que tiene varios paralelismos en Francia. Macron también sabe que el país está en alerta máxima desde una serie de atentados yihadistas en 2015 -que vuelven a tratarse en los tribunales-. Y su mandato ha estado marcado por numerosas y prolongadas protestas sociales, especialmente de los chalecos amarillos, que han puesto a prueba la paciencia de los antidisturbios, que dicen sentirse desbordados, agotados y abandonados por los poderes públicos y la sociedad que deben proteger.


La respuesta a este complejo panorama ya le ha costado el puesto a uno de los tres ministros del Interior de la era Macron, Christophe Castaner. En el punto álgido de las protestas tras la muerte de George Floyd, el máximo responsable policial de Francia declaró en junio de 2020 "tolerancia cero con el racismo en las fuerzas del orden", lo que indignó profundamente a policías y gendarmes, que salieron a la calle para denunciar la injusta "estigmatización" y lo que consideraban una falta de apoyo del Gobierno. Un mes después, Castaner fue sustituido por Gérald Darmanin, uno de los ministros más derechistas de Macron. Sin embargo, la indignación policial volvió a estallar en diciembre de ese año, cuando el propio presidente utilizó el término "violencia policial" en una entrevista con el medio digital Brut, recordando un caso que, en pleno debate parlamentario sobre una controvertida nueva ley de seguridad, había vuelto a enardecer a la población contra la policía: la paliza propinada a un productor musical negro en París por varios policías en su estudio, que fue grabada por una cámara de seguridad.




Las medidas anunciadas este martes son la culminación de una ronda de consultas lanzada por el Gobierno en febrero tras todos los incidentes y tensiones del año pasado para "acelerar la transformación" de la policía, según Macron, que ha hablado ahora de "pensar en la policía y la gendarmería de 2030".


El presidente, que recordó que ya había cumplido su promesa de aumentar en 10.000 el número de agentes de las fuerzas del orden, anunció el martes que habría "más azules sobre el terreno" y prometió "duplicar" el número de policías desplegados en las calles de Francia en el plazo de una década, aunque ello implique la contratación de más personal.


En respuesta a una de las demandas del propio cuerpo policial, Macron también anunció que la formación de la policía se ampliará de ocho a 12 meses, y que la duración de la formación continua de los policías y gendarmes también se incrementará en un 50%. También habló de "inversiones históricas" en equipamiento, vehículos y edificios, para lo cual reveló un aumento de 1.500 millones de euros en el presupuesto del Ministerio del Interior para 2022, de los cuales 500 millones se destinarán a estas reformas.


Como parte de la medida, que pretende proteger la actuación de los agentes de policía a la vez que responder a quienes denuncian abusos de poder policial, Macron ha fijado el objetivo de que en 2023 cada agente de policía tenga una cámara personal, una "auténtica revolución". Ante la "debilitada confianza" de la sociedad en los agentes de policía, también anunció la creación de un "órgano parlamentario para supervisar el cumplimiento de la ley" y que los informes del servicio interno de policía, la PNP, sobre presuntos abusos "se harían públicos". "Debemos esforzarnos por ser irreprochables", dijo. "Cuando hay una mala conducta, hay que castigarla. Porque si te gusta la policía, no les permites hacer todo".


El jefe del Palacio del Elíseo también prometió que el personal de seguridad estaría mejor formado para ser más receptivo a la hora de recibir denuncias, especialmente en los casos de violencia machista. Y pidió una "simplificación drástica" de la burocracia, que, según dijo, suele dificultar la labor policial. Entre otras cosas, anunció que en 2023 será posible presentar denuncias en línea. También destacó la necesidad de preparar mejor a los agentes de policía para los retos tecnológicos que plantea la delincuencia, cada vez más digital. Para ello, anunció que a principios del próximo año se presentará una nueva ley de programación y directrices para la seguridad interior.

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