• Jose Luis Díaz

Biden anuncia medidas ante la amenaza de escasez de suministros

Los miles de contenedores que se acumulan en los puertos desde hace semanas son una imagen tangible de los cuellos de botella en la cadena de suministro que amenazan con frenar la fuerte recuperación económica post-pandémica de Estados Unidos. Los cierres de fábricas por emergencias sanitarias, el bloqueo de las rutas marítimas y la escasez de mano de obra se han combinado para crear una tormenta perfecta, entre otras cosas por la escasez de productos como los semiconductores, que está perturbando la producción en sectores clave como la industria del automóvil. Pero la escasez no se limita a los microchips: también faltan pañales y el aluminio necesario para los rellenos individuales de muchos medicamentos.


Por todo ello, y porque la escasez es ya más que evidente para los consumidores, el miércoles el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció una batería de medidas de choque, entre las que se encuentra el funcionamiento durante 24 horas del puerto de Los Ángeles (California). Algunas de las grandes empresas del país, como las grandes distribuidoras UPS, FedEx y Walmart, también se han comprometido a ampliar sus horarios a 24 horas al día, siete días a la semana, para reducir los retrasos en la distribución de bienes y mercancías y salvar otra brecha, durante las horas punta. Otras tres grandes cadenas podrían sumarse pronto. En los últimos meses, grandes empresas como Costco, Home Depot y Walmart han llegado a fletar sus propios barcos para transportar la carga desde el Océano Pacífico hasta Estados Unidos. Los retrasos acumulados en la descarga y distribución de mercancías son de una media de 11 días, aunque en algunos puertos los retrasos son mayores.

"La decisión del Puerto de Los Ángeles es el primer paso hacia la creación de un sistema de transporte que funcione de forma continua", dijo Biden tras reunirse con funcionarios de las instalaciones portuarias y del sector. El presidente también afirmó la plena disposición de la cadena Walmart a operar a destajo. Fue una advertencia para otras empresas afectadas: "Si las empresas no aceleran [el ritmo], las llamaremos al orden y les pediremos que actúen", advirtió. También debe fomentarse la fabricación local en EE.UU., algo que, según dijo, fue una antigua promesa de campaña. "No queremos depender totalmente de un país o una empresa en particular cuando no comparten nuestras normas laborales o medioambientales".








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