• Fernando Carrasco

ASML: uno de las empresas más importantes en la cadena de suministro de semiconductores

El mundo vive una crisis de los semiconductores. Muchas industrias, desde la automoción hasta los videojuegos, no pueden satisfacer la demanda de los consumidores debido a la escasez de chips. En esta situación de escasez, una empresa se está frotándose las manos: ASML. Este gigante holandés, desconocido para el público, ha subido un 300% en bolsa en los últimos tres años y, con una capitalización de 265.000 millones de euros (más del doble que Inditex), es una de las empresas más valiosas de Europa. ¿Su secreto? Suministra a los fabricantes de semiconductores máquinas -basadas en sistemas de litografía- que son clave para su producción.


"La demanda sigue siendo muy alta en toda nuestra cartera de productos. Esto es un reflejo de un mercado centrado en apoyar la creación de la infraestructura necesaria para la economía digital", dijo el consejero delegado Peter Wennink el pasado agosto al presentar los resultados semestrales. En los seis primeros meses del año, ASML aumentó sus ingresos un 45%, hasta los 8.384 millones, y ganó 2.369 millones, un 107% más. Estas cifras parecen ser un presagio de lo que está por venir. A principios de octubre, la empresa celebró un día de inversores en el que anunció que espera un crecimiento medio anual de las ventas del 11% durante la próxima década.


Uno de los puntos fuertes de ASML que le hace confiar en su potencial a medio y largo plazo es la altísima cuota de mercado de la que goza en muchos de sus productos, llegando a ser monopolio en algunos de sus modelos más avanzados. "Las previsiones de crecimiento que ha realizado nos parecen razonables, dadas las barreras de entrada al mercado que supone la extraordinaria complejidad de la fabricación de nuevos equipos, la inversión y el tiempo necesario para desarrollarlos", subrayan los analistas del Banco Sabadell en un reciente informe.

La economía avanza a pasos agigantados hacia la digitalización. Tecnologías como la inteligencia artificial, el despliegue del 5G y los procesos robóticos mantendrán una alta demanda de chips en los próximos años. Taiwan Semiconductor Manufacturing, uno de los principales clientes de las máquinas ASML junto con Samsung Electronics e Intel, ya ha anunciado de forma preliminar que invertirá 100.000 millones de dólares (unos 86.200 millones de libras) en los próximos tres años para aumentar su capacidad de fabricación de semiconductores.


La empresa, con sede en Veldhoven, se ha convertido en un factor clave en el ámbito tecnológico mundial. La última tendencia que ha consolidado su posición de liderazgo es la tecnología de litografía ultravioleta extrema (EUV). Estas máquinas permiten a los fabricantes desarrollar chips de menos de 10 nanómetros, es decir, 10 000 veces más finos que un cabello humano. El coste de una sola máquina EUV es de unos 200 millones y la empresa espera que los pedidos superen las 70 unidades anuales en 2025. Su láser emite luz ultravioleta extrema capaz de desarrollar chips cada vez más sofisticados para teléfonos móviles u otros dispositivos electrónicos.


"El monopolio de ASML en la tecnología de luz ultravioleta extrema y su papel clave en la aplicación de la Ley de Moore [el principio de que el número de transistores en un microprocesador se duplica cada dos años] la convierten en uno de los actores más importantes no sólo en la cadena de suministro de semiconductores, sino en todo el ecosistema tecnológico mundial", respondió por correo electrónico Shaon Baqui, analista de Janus Henderson.


El mundo avanza hacia un tira y afloja geopolítico en materia de tecnología, y una pieza del tablero tan importante como ASML no es ajena a ese contexto. Recientemente, el gobierno holandés, presionado por Estados Unidos, revocó la licencia de la empresa para exportar sus máquinas EUV a China. Sin embargo, los expertos creen que ASML acabará beneficiándose de este giro hacia el nacionalismo tecnológico. "El hecho de que diferentes regiones se esfuercen por conseguir la soberanía tecnológica tendrá un impacto positivo en la sociedad. Estados Unidos, Europa y China ya han anunciado planes para invertir 52.000, 15.000 y 80.000 millones de dólares respectivamente en los próximos tres años", explican los analistas de Goldman Sachs en una nota a los clientes. Ni siquiera una fría guerra tecnológica parece enfriar el calor de las acciones de ASML.






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